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El Buffet del Cristianismo

Cuando observo al mundo religioso del cristianismo hoy en día, me acuerdo mucho a un bufet. Si usted en algún momento ha comido en un lugar que ofrece buffet, sabrá que hay una variedad de comidas, un sin número de opciones que comer.  En el cristianismo actual, también existen una cantidad de opciones. Por ejemplo, existen muchas denominaciones: los metodistas, Luteranos, bautistas, adventistas del séptimo día y presbiterianos. También están los católicos, anglicanos, y ortodoxos. Por otro lado se ven los carismáticos y pentecostales. Y como si fuera poco se encuentran los mormones, testigo de Jehová  y un sin número más de opciones de este tipo. De acuerdo a estadísticas recientes, se dice que actualmente hay más de 35,000 diferentes "denominaciones cristianas" en el mundo de hoy. Cuando contemplo todo esto, me pregunto: "¿Cómo ha llegado a esto?" 

Entonces  estudio la Palabra y estudio la historia de civilizaciones, y concluyo con claridad que "en el principio "... no fue así. 

En el principio sólo había UNA fe, UN bautismo, Un Espíritu, Un Señor, Un Dios y Padre de toda la creación (Efesios 4:4-6)... y UN Evangelio. 

En el principio sólo había un evangelio del reino (Mateo 4:23, 9:35, 24:14, Marcos 1:14,15). Ese evangelio lo predicó por primera vez un judío llamado Juan el Bautista cumpliéndose la Escritura – él fue escogido para preparar el camino del Señor. Cuando Juan el Bautista fue encarcelado, Jesucristo continuó predicando el evangelio del reino y cumpliendo lo que decía la Escritura del Antiguo Testamento.

Es interesante notar que Pablo y Pedro, cada uno hablaron por cartas separadas sobre este evangelio del reino y también de algunas consecuencias severas...

Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, cual será el fin de aquellos que no obedecen el evangelio de Dios? (1 Pedro 4:17)

Por otro lado, Pablo, dijo que Jesús iba a regresar en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocen a Dios y los que NO OBEDECEN el evangelio (2 Tesalonicenses 1:8)


Casi la mayoría de la personas que dicen pertenecer al cristianismo dicen creer en el evangelio completo.   Pablo nos declaró que el evangelio simplemente es  "...Que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras" (1 Cor 15:3-4).
 

Entonces, ¿cual es el problema? ¿Cómo se explica la cantidad de sectas y denominaciones que componen El cristianismo? 

El problema (la raíz de toda esta división)  es que hay diferente interpretaciones e ideas de cómo se obedece el evangelio. 

Algunos piensan que obedecer el evangelio se basa en sus propias creencias y opiniones individuales.  Otros basan su creencia de acuerdo a las doctrinas de sus denominaciones.  Pero muy pocos obedecen y creen en Él "como dice la Escritura "(Juan 7:38). 

Después de estudiar lo que escribió Pedro y Pablo en las Escrituras anteriormente citadas con relación al tema de NO OBEDECER el evangelio, yo me di cuenta que primero necesitaba saber lo siguiente: (1) que es el evangelio, y (2) como se obedece de acuerdo a la Escritura. 

La parte fácil fue conocer lo que es el evangelio.  La parte difícil fue entender el cómo obedecerlo.  ¿Por qué digo difícil?  Porque por aproximadamente 2,000 años las enseñanzas que Cristo y sus apóstoles predicaron, han sido cambiados, modificados y simplificados por todas las denominaciones.  Entonces por medio de las tradiciones y enseñanzas de las denominaciones, nos hemos alejados de lo que El Señor dijo en su Palabra. 

Sin embargo, reconozco que si desde un principio yo me hubiese mantenido en la Palabra, hubiera encontrado la respuesta fácil.  Por eso El Señor nos promete en Su Palabra que los que buscan, hallarán. A veces el problema radica en que es más fácil escuchar a una persona o más personas que parecen tener buenas intenciones, en vez de estudiar y buscar la verdad por nosotros mismos.  Entonces el problema es que esos individuos, aun con buenas intenciones y “sinceros”, pueden estar “sinceramente” equivocados.  Terminamos escuchando y creyendo a esos individuos aunque están equivocados.  Sin embargo debemos entender que esto no es una excusa válida para no obedecer el evangelio especialmente sabiendo que Dios nos ha dado Su Palabra por medio de las escrituras. 

Pienso que si yo estoy dispuesto a pasar años de educación en la escuela primaria, la secundaria y la universidad para obtener un diploma, realmente no tengo excusa ninguna de no buscar la verdad por mí mismo en las Escrituras. Buscar la verdad fuera de la verdad que es Su Palabra es ampliamente erróneo e inexcusable. 

Así que después de haber compartido todo esto, me he dado cuenta que Hechos es el libro mas pasado por alto de la Biblia (por lo menos en mi vida y la vida de muchos “cristianos” con quien he compartido).  Y sin embargo este libro contiene la respuesta de cómo se obedece el evangelio.

En Hechos, se delinean ejemplos muy claros y específicos de cómo los primeros discípulos de Cristo obedecieron el evangelio. Después de haber buscado por toda la Biblia, he llegado a la conclusión de que el libro de los Hechos es el único libro en la Biblia que tiene los ejemplos de la obediencia necesaria para la salvación. 

Seguidamente, voy a compartir cuatro ejemplos en el libro de Hechos (aunque pudiera compartir más) que testifican de cómo los discípulos de la Iglesia del primer siglo obedecieron el evangelio del reino y predicaron el cómo obedecer el evangelio. 

En el capítulo 2 de Hecho, 120 personas habían recibido la promesa del Padre, la bendición de Abraham, el don de Dios - el Espíritu Santo. Comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen.  Muchos judíos que radicaban en otros países debido a anteriores persecuciones y esclavitudes venían a Jerusalén para celebrar Pentecostés.  Ellos escucharon los 120 hablando en su idioma y no se podían explicar cómo esos Judíos de Jerusalén sabían hablar su idioma.  Inclusive llegaron a acusar a las 120 personas de estar ebrios.   

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, se levantó y predicó el evangelio del reino. En pocas palabras, predicó que Jesús Cristo era el Mesías y fue crucificado por sus pecados y resucitó al tercer día y ahora es tanto Señor y Cristo.  Este es el mismo evangelio al cual Pablo se refirió en 1 Cor. 15:3-4.  Cuando los que estaban presentes escucharon las palabras de Pedro, recibieron convicción y fueron compungidos de corazón.  Ellos se dieron cuenta que habían crucificado al Señor de la gloria, a quien esperaban. Aquí vemos el evangelio del reino predicado a los judíos por Pedro, un discípulo y apóstol de Cristo.

Una pregunta de mayor importancia no pudo haberse efectuado: cuando los Judíos le preguntaron a Pedro y a los apóstoles, "Varones hermanos, ¿qué haremos?" En ese momento (aproximadamente dos mil años atrás), Pedro respondió a la pregunta sin ambigüedad. Él les declaró que era necesario  arrepentirse, ser bautizado en el nombre de Jesús para el perdón de sus pecados, y recibir el don del Espíritu Santo (Hechos 2:38). Acuérdense que el acababa de predicar el evangelio del reino.  Esta fue la respuesta de como obedecer el evangelio: un mandamiento claro y sencillo se dio.

¿Por qué no estamos dando esa misma respuesta hoy en día a las personas que quieren saber cómo se obedece el evangelio?   ¿Por qué hay tanta división en el cristianismo? 

La respuesta es que cada grupo enseña el tema de la salvación de manera diferente.  Las personas que preguntan acerca de cómo ser salvos, obtienen diferentes respuestas de cómo obedecer el evangelio.  ¿Entonces yo pregunto, debemos seguir estas enseñanzas del hombre, o seguir según el patrón que establecieron los apóstoles de Jesucristo en el primer siglo?

El próximo ejemplo que testifica de cómo los apóstoles predicaron sobre este tema se encuentra en el capítulo 8 de Hechos.  Verán que en los capítulos 3 – 7 de Hechos, las iglesias siguieron creciendo mientras se predicaba el evangelio del reino.  Luego, en el capítulo 8, Felipe el evangelista fue a ministrar este mismo evangelio que Pedro había predicado en el día de Pentecostés a los samaritanos (quienes eran considerados mitad judíos). Los samaritanos también escucharon y creyeron en el evangelio que él les predicó.   La Biblia dice que ellos se arrepintieron y fueron bautizados en el nombre de Jesucristo. Cuando los apóstoles en Jerusalén supieron esto, enviaron a Pedro y Juan a Samaria, porque estos samaritanos aún no habían recibido el Espíritu Santo. Cuando llegaron: oraron e impusieron sus manos sobre ellos  y los samaritanos recibieron el Espíritu Santo así como los 3,000 que habían recibido en el día de Pentecostés. El mismo evangelio del reino predicado dio el mismo resultado.  Entonces vemos que obedecieron al evangelio del reino de la misma manera. 

Otro ejemplo se encuentra en el capítulo 10 de Hechos.  Dios envió a Pedro a la casa de Cornelio, un Gentil que agradaba a Dios.  Cuando Pedro llegó a la casa, comenzó a predicar el evangelio del reino a Cornelio y todos los de su hogar y amigos íntimos.  Antes de Pedro concluir el mensaje, todos reciben el Espíritu Santo. Entonces vemos el sello de aprobación de parte de Cristo a Cornelio y su hogar porque el Espíritu Santo es derramado sobre ellos.  Los judíos que habían viajado con Pedro se sorprendieron.   Estaban literalmente asombrado porque se dieron cuenta que Dios le había concedido el arrepentimiento a los Gentiles (porque hasta este momento los judíos pensaban que el evangelio del reino era solo para los judíos)  Ahora ven que estos Gentiles (a quienes los judíos habían considerado inmundos) también habían recibido de Dios.  Ellos vieron que los Gentiles recibieron el Espíritu Santo y estos hablaron en lenguas igual que había pasado con los apóstoles y los judíos en el día de Pentecostés aproximadamente 10 años atrás. 

Aunque Pedro mismo se sorprendió con lo que había sucedido,  él no se atrevió a discutir contra lo que había sucedido porque se dio cuenta que era Dios que lo había hecho.  Él básicamente expresó “¿quienes somos nosotros (los judíos) que pretendemos prohibir que estos (los gentiles) sean bautizados en el agua?”  En seguida el bautizó a Cornelio y toda su casa en el nombre del Señor Jesús Cristo. Otra vez vemos el mismo evangelio predicado resulta en la misma respuesta – estos obedecen el evangelio del reino. 

El último ejemplo que yo daré se encuentra en el capítulo 19 de Hechos.  Muchas personas creen que porque sus padres, abuelos o parientes son "cristianos”, ellos también están bien delante de Dios.  Aquí otra vez vemos que basan su creencia y ponen su confianza fuera de lo que dice la Palabra de Dios.  Por ejemplo, piensan que no tienen que ser bautizados en el nombre de Jesucristo (de acuerdo a la palabra) si fueron bautizados previamente como bebé, o si el bautizo no fue por inmersión, o fueron bautizados en el nombre del Padre, Hijo e Espíritu Santo.  Entonces vemos en este capítulo de Hechos como Pablo trata con personas que se dicen ser discípulos. 

Pablo viajaba por el campo y se encontró con algunos discípulos. Después de conversar con ellos un rato, Pablo, de repente, les preguntó: "¿Han recibido el Espíritu Santo, después que creyeron?" Estos le respondieron que no tenían idea ni habían escuchado de lo que era el Espíritu Santo.  Entonces Pablo les hizo otra pregunta, "¿En qué pues fueron bautizados?" Ellos le respondieron que habían sido bautizados en el bautismo de Juan. Pablo entonces se dio cuenta de que estos eran conversos de Juan el Bautista, pero no discípulos de Jesucristo. Vemos entonces en este ejemplo otro discípulo de Jesucristo, Pablo, también reconoce la importancia y necesidad de que seamos bautizados con el Espíritu Santo y en agua en el nombre de Jesús. 

Pablo entonces les habló de que Juan el Bautista quien había bautizado en el bautismo de arrepentimiento les anuncio de uno que vendría después de él, Jesucristo. Pablo los llevó a las aguas y los bautizó en el nombre del Señor Jesús. A continuación, impuso manos sobre ellos y ellos recibieron el don del Santo Espíritu.  La evidencia que habían recibido el Espíritu Santo se mostró en que hablaron en lenguas. 

Una vez más, el mismo evangelio del reino se presentó a todos, sin distinción de cultura, color u origen étnico. Podemos ver que la misma respuesta y obediencia es necesaria de parte de todas las personas.  En estos ejemplos presentados vimos primero a los Judíos, luego a los mitad Judíos, mas adelante a los gentiles, y finalmente ejemplo de aquellos que caminan en la ignorancia de sus propias creencias como los discípulos de Juan el Bautista que habían de escuchar el evangelio del reino después que sucedió – ósea después que Cristo fue crucificado, sepultado y resucitado.   Cada uno de nosotros caemos en una de estas categorías. 

En conclusión, podemos ver que solamente el evangelio del reino predicado por los apóstoles de Cristo abre las puertas del cielo a todas las personas que han de creer en Él y obedecer el evangelio como dice la Escritura.  (Juan 7:38)

Entonces mi pregunta ahora es…

 ¿Has obedecido el evangelio... como dice la Escritura?

© copyright 2010 Jesus M. Ruiz

Translation by Patricia Ruiz & Mirta Soto